Los traumatismos causados por el tránsito constituyen un problema creciente de salud pública que afecta de forma desproporcionada a los grupos vulnerables de usuarios de la
vía pública, en particular a los sectores más desprotegidos de la sociedad. Más de la mitad de las personas fallecidas por causa de choques en la vía pública son adultos jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y los 44 años, y muchas de ellas eran el sostén de sus familias. Además, los traumatismos causados por el tránsito representan, para los países de ingresos bajos
y medianos, un costo del 1% al 2% de su producto nacional bruto, porcentaje superior al volumen total de la ayuda para el desarrollo recibida por esos países.
Pero los choques y los traumatismos en la vía pública son prevenibles. La prevención de los traumatismos causados por el tránsito debe formar parte integrante de una amplia variedad de actividades, entre ellas el desarrollo y la gestión de la infraestructura vial, la producción de vehículos más seguros, la aplicación de la ley, la planificación de la movilidad, la prestación de servicios sanitarios y hospitalarios y servicios de protección infantil, y la planificación urbana y ambiental.
Es hora de actuar, como lo sostiene la OMS, la seguridad vial no es accidental, sino que requiere una firme voluntad política y la actividad concertada y sostenida de diversos sectores. Latinoamérica en particular padece una siniestralidad vial entre 10 y 20 veces superior a la del mundo industrializado. Las pérdidas económicas, que en algunos países alcanzan hasta el 4,5% del Producto Interno Bruto, constituyen un poderoso freno para el desarrollo, además de operar como claro factor de desintegración social.
La gravedad de la situación es tal que algunas fuentes señalan que en los países de América Latina y el Caribe mueren cada año en accidente de tráfico más de 110.000 personas. Alrededor de 1.200.000 sufren heridas y cientos de miles quedan incapacitadas a consecuencia de las colisiones y atropellos en la vía pública.
Frente a esta preocupante realidad, y merced a distintos programas de cooperación y decisiones de gobierno acertadas, algunos países han logrado arbitrar políticas cuyos resultados podrían calificarse como muy alentadores.
En el momento actual, son cada vez más los estados latinoamericanos que toman conciencia de la necesidad de adoptar medidas que contribuyan a mejorar la seguridad vial. Muchos de ellos, de hecho, han comprendido la urgencia de acometer reformas legislativas que permitan la puesta en marcha de políticas universales y coordinadas para la mejora sistemática de la seguridad del tráfico por carretera.
En este contexto y consciente del valor de sus aportaciones, el Instituto Vial Ibero-Americano (IVIA) ha decidido liderar un proceso de puesta en común de experiencias y conocimientos; un proceso de acercamiento de posturas y de búsqueda de soluciones consensuadas que puedan trasladarse a la esfera política y servir de base para el establecimiento de políticas de seguridad vial coordinadas en el entorno de Ibero-América.
Con esta filosofía nació el Congreso Ibero-Latinoamericano de Seguridad Vial, CISEV, promovido por el Instituto Vial Ibero-Americano (IVIA) y cuya primera edición se celebró en San José (Costa Rica) en mayo de 2008. En dicha ocasión y en el marco de las deliberaciones del Congreso, los delegados resolvieron que sea la República Argentina, en el año 2010 la sede del IIº Congreso Iberoamericano de Seguridad Vial.
En esta ocasión la responsabilidad en la organización del evento recae en la Agencia Nacional de Seguridad Vial de Argentina, la Asociación Argentina de Carreteras y el Instituto Vial Ibero-Americano.
Está previsto que en esta oportunidad el desarrollo del mismo abarque tres aspectos que complementarios entre sí, pretenden lograr una visión amplia sobre la problemática de la seguridad vial, a la vez que se transforme el mismo en un ámbito capaz de generar políticas y consensos que contribuyan a la regresión de esta problemática en Iberoamérica.
Como es tradicional en este tipo de Congresos se recepcionarán Trabajos Técnicos de profesionales, investigadores e instituciones que expongan los progresos técnicos y científicos alcanzados en la materia, los cuales serán publicados en las memorias del mismo y los trabajos de mayor interés serán expuestos por sus autores en las distintas sesiones de Congreso.
A los fines de alcanzar los objetivos propuestos por la organización, se ha previsto también la celebración de Conferencias Temáticas y Sesiones Especiales sobre los temas de mayor actualidad e interés en relación a la Seguridad Vial. Estas sesiones serán desarrolladas por reconocidos especialistas internacionales y buscarán enfocar desde el punto de vista técnico, estratégico y político, las distintas soluciones aplicables que hacen a la Seguridad Vial en la Región.
En esta oportunidad, en forma paralela al Congreso está previsto el desarrollo de un Foro que convoque a los Máximos Responsables de Seguridad Vial de los distintos países de Iberoamérica con la finalidad de celebrar sesiones de trabajo, establecer parámetros de coordinación de políticas, la elaboración de un manual de buenas prácticas en Seguridad Vial, así como el establecimiento de objetivos y metas a alcanzar.
Todo lo expuesto hace abrigar esperanzas que luego del exitoso comienzo que supuso el Ier Congreso Ibero-Americano de Seguridad Vial Celebrado en el año 2008, esta segunda edición consolide a este Congreso como el principal foro de discusión sobre la temática de la Seguridad Vial en la región.
Dado los objetivos planteados, el éxito del Congreso estará dado no solo por el intercambio de conocimientos o experiencias, sino también por el compromiso de los países por encarar descentralizadamente una política que ejecute planes de mediano y largo plazo para reducir el drama Iberoamericano de la Inseguridad Vial.
En ese sentido los lineamientos estarán enfocados hacia las siguientes líneas de acción:
-
Fomentar la participación de todos los países de Iberoamérica, en la lógica de producir un documento sobre la Problemática de la Seguridad Vial en la Región, con la finalidad que el mismo sea incorporado a la Declaración de la Cumbre de Presidentes de Iberoamérica que tendrá lugar en la ciudad de Mar del Plata en diciembre de 2010. En ese sentido, debiera seguirse una mecánica tal que permita que este Foro sea la continuidad Iberoamericana de la Primera Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial “es hora de actuar” celebrada en Moscú los días 19 y 20 de noviembre de 2009.
Procurar que la participación activa en la organización de los organismos multilaterales de Crédito: Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo ayude a crear las sinergias necesarias que permitan alentar y financiar las buenas prácticas en la materia, con el objetivo claro y preciso de reducir sustancialmente en la región la siniestralidad vial.
-
Promover la participación de la comunidad científica internacional, a través de los trabajos técnicos, que permitan incrementar el acerbo técnico de la disciplina.
-
Convocar a los principales especialistas internacionales en Seguridad Vial a exponer sobre los temas de mayor actualidad e interés en la materia.
-
Impulsar a través de la Exposición Sectorial a que instituciones y empresas de infraestructura, consultoras, proveedoras de equipos, tecnología y materiales, cuenten con un ámbito adecuado para comunicar sus políticas institucionales relativas a la seguridad vial, y exponer sus servicios y/o productos más innovadores.
Todo lo expuesto hace abrigar esperanzas que luego del exitoso comienzo que supuso el 1er Congreso Ibero-Americano de Seguridad Vial Celebrado en el año 2008, esta segunda edición consolide a este Congreso como el principal foro de discusión sobre la temática de la Seguridad Vial en la región.
Por todo ello, los organizadores tienen el agrado de invitarlo a participar este importante evento en que tendrá lugar en el Hotel Hilton de la Ciudad de 20 al 22 de octubre de 2010. |